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Arquitectura

Casa Curutchet

julio 3, 2019
casa curutchet

Casa Curutchet: Referente arquitectónico en La Plata

Elegir una obra de arquitectura, como la Casa Curutchet, que represente la esencia de Argentina y su sociedad es muy difícil, más aún, siendo la publicación debut de mi país.

Es mi parecer que uno de los grandes movimientos que revolucionaron la manera de concebir las formas de habitar en el presente, es el Movimiento Moderno.

Qué mejor que representarlo con la Casa Curutchet, tan aclamada por unos y criticada por otros. Sí, lo sé, es un cliché; no es un diseño de un arquitecto argentino, pero, es mi favorita, mi predilecta.

Esta caja de hormigón y cristal tiene el poder de generar diversas sensaciones en mí . Fue la primera obra que conocí, y siempre tuvo y tiene el poder de recordarme el porqué elegí ser arquitecto.

Hoy, muchos años después (casi diez), me sigue regalando lecciones con cada uno de sus detalles, con cada ventana, brise soleil , columna y color (aunque todos pensemos que es una caja blanca y pura).

El primer interrogante que me surgió al momento de elegirla es sí, podrá ser considerada una obra con alto contenido de aporte a la comunidad, al territorio y a Latinoamérica. ¿Se animan a descubrirlo conmigo?

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La Casa Curutchet como obra referencial a nivel mundial

Allá por los años ’48 o ’49, el Dr. Curutchet, un reconocido cirujano experimental, decidió comprar un terreno en una manzana poco común, dentro de la trama urbana del casco histórico de la Ciudad de la Plata, y quiso encargarle el diseño del proyecto para construir su vivienda a ¡Le Corbusier!.

Casa Curutchet
Interior de la Casa Curutchet / © RETIK, Mario, fotógrafo oficial de la fundación Casa Curutchet – 2019

Si nos queremos ubicar, el terreno tiene nueve metros de ancho por veinte de largo y está localizado sobre el boulevard de la Av. 53, con frente al bosque de La Plata.

 Me pregunto, ¿por qué realizar un encargo residencial tan osado?

 El Dr. era una eminencia en la innovación de instrumental quirúrgico en la Argentina y partícipe de las nuevas corrientes modernistas, por lo que quería una vivienda igual de innovadora, que reflejase su esencia. ¿Qué mejor que un arquitecto innovador para un médico innovador?

Le Corbusier había conocido Argentina años antes en su tour de congresos, y de éste modo, no pudo resistir la tentación de caminar las diagonales inspiradoras de su Ville Radieux. Aunque, nunca visitó el terreno (nunca realizó un relevamiento de campo, para nosotros los arquis actuales) a través de fotos, planos y muchas cartas intercambiadas con Curutchet, pudo materializar esta obra paradigmática.

¿Paradigmática? Sí. Porque en ella muestra un cambio en la manera de concebir las dinámicas del hombre establecidas por él hasta ese entonces (habitar, trabajar, recrearse), integrando la vivienda con el trabajo. Además, podríamos sumarle el hecho de que se encontraba, al mismo tiempo, diseñando la Unité de Habitación.

Aquí un extracto de alguna de sus primeras cartas con el Dr.:

“Habiendo establecido el Plan de Buenos Aires en 1938-1939 que está actualmente siendo considerado por el gobierno, estoy interesado en la idea de realizar en su casa una pequeña construcción doméstica en la que me gustaría realizar una pequeña obra maestra de simplicidad, de conveniencia y de armonía, siempre dentro de los límites de una construcción extremadamente simple y sin lujos, perfectamente conforme por otra parte con mis hábitos”

Los planos que dieron vida a la Vivienda

El encargado de darle vida al conjunto de planos que “el Corbu” envió, fue Amancio Williams, ferviente seguidor suyo y autor de La Casa del Puente, ubicada en Mar del Plata y de las Cartas al Hermano, lectura que recomiendo.

Cada encuentro de columna, diseño de mueble, puerta pivotante, parasol y piso, fue estudiado minuciosamente y consultado con “el maestro” a través de interminables cartas que cruzaban el Atlántico a lo largo de los meses.

Se podrán imaginar que la casa demoró en terminarse más de lo esperado, acumulando un “legajo ejecutivo” de hasta casi cincuenta planos, de los quince iniciales. El Dr. ya no estaba tan contento con el encargo y un poco ansioso, comenzando a discrepar en algunas cuestiones con el “director ejecutivo”, Amancio.

Finalmente, la obra se terminó y el Dr. comenzó a habitarla con su familia. Pero, al cabo de dos años, aproximadamente, la desalojó.

¨Obra de vivienda paradigmática” del Movimiento Moderno, única en Latinoamérica¨

Existen muchas suposiciones sobre su decisión de mudarse a una casa más tradicional, pero la más acertada, a mi parecer, es que esa “obra paradigmática” del Movimiento Moderno, única en Latinoamérica, ya no era su casa, era la casa que “el Corbu” y Amancio cedían como legado a las nuevas generaciones de arquitectos.

En una de las últimas cartas que el Dr. le escribe a Le Corbusier, podemos ver cómo entiende su destino:

“La obra es visitada por estudiantes y profesionales…. El público en general va comprendiendo cada vez más esta obra que a muchos les pareció tan extraña al principio. Esta es ‘la casa de Le Corbusier’; me honra ser el propietario. Así lo digo y quiero que se repita. Ud. puede hacer cualquier indicación que será cumplida y agradecida. Es y seguirá siendo su casa”.

Finalmente, decide alquilarla al CAPBA1, el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires, quien no solo se ocupó de mantenerla y mostrarla a través de visitas, sino también, de que fuese reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Gracias a estos personajes, deseosos por proponer mejores formas para habitar, hoy, todos podemos disfrutar de unos mates en la terraza de la casa, ver el atardecer desde los brise soleil que enmarcan el paisaje del bosque de La Plata o imaginarnos cómo sería entrar todos los días a nuestra casa por una promenade.

Entonces, ¿hice bien ésta vivienda como “obra debut” de la Argentina?

Yo creo que sí, porque, quitándole la carga histórica de su autor, sólo conocida por nosotros los arquis, fue una obra que vino a “hacer ruido”, en forma de plato volador, ubicándose en medio de casas racionalistas y clasicistas, mostrándole a la sociedad que las viviendas no deben responder a modas o estilos.

Hoy en día, continúa siendo un referente cultural a través de exposiciones, conciertos y muestras artísticas, que la transforman, de día o de noche, en un condensador social de intercambios culturales.

¿Y para mí? Para mí, sigue siendo esa obra que visito cada tanto, cuando las ideas están poco claras o el lápiz no me deja tirar una línea certera. Porque allí se encuentra desde el primer día, la pasión que hizo que eligiera este estilo de vida.

Resumen del autor:

Soy Lisandro Olivieri, Arquitecto nacido en el partido de Quilmes, perteneciente al conglomerado metropolitano de la Provincia de Buenos Aires, Argentina.

Recibido en la Universidad Nacional de La Plata, Facultad de Arquitectura y Urbanismo.

Actualmente, a demás de incurrir en el mundo de la escritura, doy clases en la facultad que me vio crecer como profesional.

Las Universidades Nacionales en Argentina son gratuitas y libres, manteniendo una educación de excelencia reconocida a nivel internacional. Mi manera de devolver el conocimiento adquirido es a través de una práctica profesional impecable, respetando los altos estándares con los que fui formado.

Imágenes arquitectónicas de la vivienda de Le Corbusier / © RETIK, Mario, fotógrafo oficial de la fundación Casa Curutchet

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