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Arquitectura

Cosmovitral, Antepasado Arquitectónico

agosto 12, 2020
Cosmovitral

Historia de un Inmueble Antepasado de gran Valor y Aportación Cultural, Artística y Arquitectónica

El Cosmovitral, es un Edificio del Siglo XX de estilo Art Nouveau; renovado, restaurado y reintegrado a la Sociedad como impulso a la Cultura y el Arte Regional.

Ubicado en el Centro Histórico de la ciudad de Toluca, capital del Estado de México, el Cosmovitral es identificado como un Monumento Artístico según el artículo 33 de la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México, que dice, “Son monumentos artísticos los bienes muebles e inmuebles que revistan valor estético relevante”.

Este edificio sufrió tanto un cambio en el tipo de Uso de Suelo como en el tipo de Uso Funcional para su reintegración a la Sociedad, por ser un Espacio Arquitectónico con Valor Cultural. Por esta razón, actualmente se encuentra identificado como un bien inmueble dentro de la categoría de “Arquitectura de Cultura, Recreación, Deporte y Esparcimiento” dentro del Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles del INAH.

Ubicado en la zona delimitada como “Centro Histórico” de la Ciudad de Toluca, de manera que, todas las labores de su protección y restauración son responsabilidad del Ayuntamiento en Colaboración con la Secretaría de Cultura, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), así como de las obras artísticas en su interior son responsabilidad del Instituto Nacional de las Bellas Artes y Literatura (INBAL). 

«Cosmovitral», un inmueble con pasado

Primer Mercado permanente de la Ciudad de Toluca.

Cosmovitral Antepasado Arquitectónico
Ensamble de la Estructura Metálica / © edición Carmen Vazquez – 2020

Su construcción inició el 22 de febrero de 1909, durante la etapa del Porfiriato, con el objetivo principal de inaugurarlo en el centenario de la Independencia de México en septiembre de 1910.

Sin embargo, su proceso se vio interrumpido por el comienzo de la Revolución Mexicana y finalmente se terminó de construir hasta 1933.

Este proyecto tenía como objetivo, alojar el Mercado con nombre “16 de septiembre”, precisamente, en honor a la fecha del inicio de la Guerra por la Independencia de la Nueva España.

Siendo el primer mercado permanente de la Ciudad. Fue diseñado por el Ingeniero Manuel Arratia, con el objetivo conceptual de asemejar a una estación de tren, en referencia a la importancia de la Ciudad de Toluca para el transporte ferroviario en el País durante esa época.

El Estilo

Volumetría distintiva.

Por otra parte, su estructura de estilo Art Nouveau, típica de la época Porfiriana, se elaboró de hierro forjado. “Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey S. A.” realizó con esmero y detalle la estructura que hasta el día de hoy se puede apreciar. Esta empresa siderúrgica se ubicó en la Ciudad de Monterrey, capital del Estado de Nuevo León, al Norte de México.

De manera resumida, podríamos describir que la estructura del edificio se conforma por tres partes: la primera, la inferior, se compone de Hormigón, y los dos siguientes junto con el techo, de una estructura compuesta de metal y de vidrio.

Al ser este el mercado más importante de la Ciudad creciente de Toluca, el espacio delimitado por la estructura del edificio no fue suficiente, lo que inició un crecimiento constante hacia el exterior.

Ésta, sería la razón de que el inmueble del Mercado se viera rodeado por un “tianguis” o “mercado de pulgas”, el cual comenzaría a obstruir el paso peatonal por las aceras, provocando un bloqueo en las calles aledañas.

Con esto, la ineficiencia y tráfico en las circulaciones vehiculares creció considerablemente, afectando de manera indirecta el resto de las vialidades.

Ya que este edificio se ubica justo en el centro de la Ciudad de Toluca y precisamente, entre las dos avenidas más importantes de ese momento, era primordial intervenir la funcionalidad de la zona, al ser estas las que permitieran el desplazamiento vial de la ciudad de este a oeste y viceversa.

Cosmovitral Antepasado Arquitectónico
Foto Antigua del «Mercado 16 de septiembre» rodeado del tianguis exterior. Vista desde la Av. Sebastián Lerdo de Tejada / © edición Carmen Vazquez – 2020

Período de Transición

Una Joya Arquitectónica sin Futuro definido.

Debido a la ya ineficiencia del Mercado, y siendo el símbolo del caos vial en la ciudad, como resultado de la alta demanda de la población, en 1975, la Primera Alcaldesa que tuvo la Ciudad de Toluca, Yolanda Sentíes, desarrolló un proyecto emergente y reasignó la ubicación del espacio para el servicio de la población.

Por lo que, precisamente el 16 de septiembre de ese mismo año, se reinauguró el mercado bajo el mismo nombre a tan sólo 2 cuadras al norte, y el inmueble principal fue oficialmente cerrado, después de 42 años de servicio.

Durante el periodo en que el inmueble permaneció cerrado, existieron varias propuestas e ideas para su destino:

Desde venderlo para uso privado, hasta demolerlo, con el objetivo de destinar su espacio para la construcción de la Plaza “Ángel María Garibay Kintana”, que precisamente se ubicó frente a la fachada principal.

Pero el artesano originario de Tenango del Valle (Municipio del Estado de México), Leopoldo Flores, propuso que los enormes ventanales y techos fueran un espacio destinado para el arte.

Por su parte, el botánico japonés Eizi Matuda, propuso el proyecto de la construcción de un Jardín Botánico conformado por plantas endémicas de la región debidamente identificadas y etiquetadas con su nombre científico, Especie, Género y Familia, así como datos sobre su uso medicinal o popular, y su nombre “vulgar”.

Dos proyectos definitivos del inmueble

Decisión trascendental en la Historia de la Ciudad.

Finalmente, en 1977, el Gobierno Estatal y el Municipal de Toluca decidieron que el Inmueble, utilizado anteriormente como Mercado Regional, sería destinado para la realización de dos proyectos:

El primero, construir un Jardín Botánico de plantas endémicas de la región del Estado de México para su valoración y apreciación por parte de la población, como espacio dedicado a la Cultura en el Centro de Toluca.

El segundo, y no menos importante, en la creación de un mural a base de vitral para la promoción y exhibición del arte mexiquense, a cargo del artista Leopoldo Flores Valdés. De manera que surge victorioso después de insistir en su propuesta artística.

Proceso del Diseño

Restauración y rehabilitación del inmueble.

Para el primer proyecto se solicitó la Participación del Jardín Botánico de la entonces Universidad Nacional de México, hoy Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), cuyo equipo colaborador estaba a cargo del director del Jardín, el M.C. Víctor Corona Nava Esparza y el encargado de la Colección de Semillas, el Biólogo Fernando Amilpa Trujillo, sin olvidar de la guía y colaboración del Botánico Eizi Matuda.

Durante la etapa inicial de este proyecto, se realizó la debida investigación y colecta de todas las plantas endémicas del Estado para su exposición.

Posteriormente, los dos principales del equipo botánico diseñaron con mucho cuidado y bajo un gran número de criterios la distribución interior del espacio, con el objetivo de permitir el sano y adecuado crecimiento de todas las plantas dentro del recinto, y de esta manera, poder definir la ubicación exacta de todos los especímenes vegetales y rocas recolectados.

Así mismo, se necesitó demoler todo el interior de lo que era el “Mercado 16 de septiembre”, conformado por los establecimientos y el piso de concreto, posteriormente se adaptó toda el área, que en esencia consistió en construir un nuevo suelo, fértil y adecuado para el crecimiento de las plantas.

Del mismo modo, el segundo proyecto necesitó también de un gran periodo de planeación, el cual tardó un año en desarrollarse.

Para este, fue necesario analizar la disposición geográfica del inmueble, diseñar conceptual y gráficamente la obra de arte, así como planear el proceso de elaboración de todo el vitral y la adquisición gradual de todos los elementos y materiales necesarios para su ejecución.

Así en 1978, Leopoldo Flores, apoyado por el artesano Bernabé Fernández y un equipo conformado por 60 artesanos locales, comenzaron la ardua labor del desarrollo de la Obra llamada “Cosmovitral”.

El Concepto de «Cosmovitral»

Base fundamental de la obra y de la historia.

Esta obra titulada con la fusión de las palabras “Cosmos” y “Vitral”, hace referencia a su representación artística en vitrales y al concepto bajo el cual se concibe, siendo este último, un concepto teórico sobre la creación y la evolución del Cosmos bajo la percepción neoplatónica que lo divide en Macrocosmos y Microcosmos.

A pesar de que el edificio tiene una planta arquitectónica rectangular, el artista logró plasmar su obra de forma redonda, por ello es infinita, es decir, cuando parece llegar a su final, sólo representa el inicio de un nuevo ciclo.

Cosmovitral Antepasado Arquitectónico
Vitral de «La Nebulosa de Andrómeda» / © edición Carmen Vazquez – 2020

En esta secuencia infinita, sin importar que se hable específicamente de la sección del Macrocosmos o el Microcosmos, en ellos, se representaron diferentes escenas donde se exponen la constante y eterna lucha de las dualidades y los antagonismos de las fuerzas cósmicas que siempre han asombrado al Hombre y sido objeto de admiración y estudio para la Humanidad:

El día y la noche, la vida y la muerte, el bien y el mal, la luz y la oscuridad, la creación y la destrucción, todos, son representados a lo largo del mural – vitral por medio de contrastes.

Los Colores en el concepto

Percepción escénica dentro del mural.

Mientras se utilizan una gama de colores cálidos para representar las escenas desarrolladas durante el día y con motivos del surgimiento de la vida, se utilizan colores fríos para plasmar los panoramas nocturnos y que representan las escenas de la llegada de la muerte.

Este mural tiene como punto de inicio el vitral de “la Nebulosa de Andrómeda”, la galaxia más cercana a la Vía Láctea, donde se encuentran dos siluetas humanas, una femenina y otra masculina.

La primera, es representada por la gama de colores cálidos y la segunda por la gama de colores fríos, siendo esta escena, la primera de muchas que nos permitirán admirar las dualidades y los contrastes a lo largo de toda la obra.

Además, en esta imagen, podemos apreciar que de ambos seres surge el nacimiento de dos nuevos mundos: el macrocosmos y el microcosmos.

Dentro del mural llamado “Cosmovitral”, encontramos representado el Macrocosmos en la estructura que cubre y guía el pasillo central del recinto.

Aquí, podemos observar las 12 constelaciones zodiacales a partir de Andrómeda, y también a partir de esta, podemos comenzar a admirar el surgimiento del microcosmos. Es decir, el surgimiento del hombre, mediante las escenas expuestas en los grandes ventanales que rodean el edificio.

Como punto central, o momento cumbre de la obra, se aprecia en el sitio opuesto al vitral inicial, “la Nebulosa de Andrómeda”, al llamado “Hombre Sol”.

Este representa la evolución del hombre en su momento más emblemático, lleno de madurez y con sus brazos alzados en posición de “V”, simboliza la victoria de superación propia, siendo las llamas encendidas en su pecho, los sentimientos que proceden de él.

Localización del inmueble

Factor fundamental en la obra.

Gracias al análisis de la localización geográfica del inmueble, Leopoldo Flores aprovechó la disposición del edificio, el cual tiene una orientación poniente – oriente, y colocó la escena más importante y emblemática de su obra, “El Hombre Sol”, en el lado más occidental del complejo.

Más que encontrarse en el acceso principal, se ubica en el lado occidente, permitiendo que el vitral de esta escena se ilumine en su totalidad al atardecer.

Además, durante los equinoccios de primavera y otoño, justo en la puesta del sol, el mural parece estar encendido e iluminarse con luz propia, gracias a su exacta ubicación.

El Cosmovitral

Desarrollo de la Obra Artística.

Para llevar a cabo este proyecto, se aprovecharon los grandes ventanales del edificio original, y se instaló una estructura conformada por 71 módulos, que, en suma, se compone por tres mil metros cuadrados de arte en vitral.

En otras palabras, para la elaboración de esta obra se utilizaron aproximadamente 75 toneladas de estructura metálica, 25 toneladas de cañuelas de plomo y 45 toneladas de vidrio soplado, representado en aproximadamente 500 mil fragmentos de vidrio colocados en 30 mil secciones de emplomados, y para los que se necesitaron 28 diferentes colores de vidrio.

De todo este material, alrededor del 80% del total, procedieron de Italia, Alemania, Francia, Bélgica, Japón, Canadá y Estados Unidos, ya que, en México, en ese entonces, no se producían los colores suficientes para poder llevar a cabo la obra con los colores requeridos.

El Vitral

Objeto principal de la rehabilitación.

Considerando la necesidad del uso de una gran variedad de colores para el desarrollo del vitral, el trabajo de adaptar y acondicionar el espacio interior, realizado anteriormente para el Proyecto del Jardín Botánico, se vio afectado.

Cosmovitral Antepasado Arquitectónico
Perspectiva del Pasillo Central de la Cubierta con los vitrales de las Constelaciones Zodiacales con remate del Vitral del «Hombre Sol» / © edición Carmen Vazquez – 2020

Ahora, la diversidad de colores impediría el correcto desarrollo y crecimiento de las plantas dentro del inmueble, ya que estas no recibirían los rayos solares de manera natural. De ahí la razón de múltiples discusiones entre el equipo botánico y el equipo del artista.

A pesar de que ambos proyectos eran importantes, se terminó por dar mayor prioridad a la ejecución del segundo proyecto: la elaboración del vitral.

Por lo que las plantas recolectadas se sustituyeron por plantas ornamentales para su exposición, sin ningún objetivo botánico, ni didáctico.

De manera que, el espacio interior del inmueble se destinó totalmente a la recreación y el esparcimiento social, y ya no a lo Cultural con enfoque científico.

Finalmente, y después de 3 años de trabajo, el 5 de julio de 1980, el inmueble se reinauguró bajo el nombre popular de “Cosmovitral”, nombre oficial del proyecto de arte en vitral, que, desde entonces, es reconocido como el mural-vitral más grande del mundo.

Jardín Botánico

Espacio de recreación.

Este edificio cuenta con aproximadamente 3,500 m2 de superficie interior, lugar donde se encuentra el jardín botánico reconocido internacionalmente.

Desde 1980, contó con la exposición de más de 400 especies vegetales de todo el mundo, de las cuales 100 eran originarias de México y los 300 ejemplares restantes se importaron de Centroamérica, Sudamérica, África y Asia.

Sin embargo, en 2015, se desarrolló el proyecto de remodelación por su 35 aniversario bajo la colaboración de la Secretaría de Cultura, el Ayuntamiento de Toluca y la Empresa “Jardines de México”.

Actualmente, se encuentran únicamente 150 especies vegetales de las 400 que conformó la exposición original.

Pero en su nueva distribución, se incluyó el diseño de un jardín de estilo japonés, en honor a la colaboración del Botánico Eizi Matuda y a su trayectoria de investigación en el Estado de México.

En este jardín se pueden encontrar un estanque con peces Koi y un pequeño jardín Karensui, también conocido como jardín Zen.

Presente de Cosmovitral

Jardín Botánico y Símbolo de la Identidad Social de la Región.

Cosmovitral Antepasado Arquitectónico
Perspectiva Actual del Cosmovitral desde la Av. Sebastián Lerdo de Tejada / / © edición Carmen Vazquez – 2020

Toluca, Capital del Estado de México desde 1830, fue conocida en un principio como “La Pequeña Francia”.

Sus primeros edificios de estilo colonial y sus casas de estilo neoclásico dotaron a la región de un pintoresco estilo arquitectónico.

Al pasar de los años, la Ciudad creció compuesta de destacados elementos arquitectónicos como:

el entonces Instituto Científico y Literario de Toluca, la Catedral, el Jardín Botánico del Cosmovitral, la Iglesia del Carmen, la Iglesia de la Vera Cruz y el ex Convento de la Purísima Concepción de las Carmelitas Descalzas de la Nueva España.

Todos estos edificios ubicados bajo el esplendoroso paisaje del Volcán Xinantécatl, permitieron que la ciudad se reconociera popularmente como “Toluca la Bella”.

Dentro de todos estos ejemplares arquitectónicos, sin duda, el Cosmovitral es el más reconocido.

Gracias a su historia, su arte y el sentimiento mexiquense que representa, sin este edificio y sin la visión de restaurar y rehabilitar este inmueble, la Ciudad de Toluca y el Estado de México no tendrían la identidad con la que se ha desarrollado al paso de los años.

Este inmueble nos brinda un claro ejemplo de la importancia y la belleza que los edificios pasados pueden brindar a sus ciudades, otorgando misticismo en ellas y mostrándonos el paso de la historia en su volumetría, permitiendo que la identidad social y la herencia cultural crezca de generación en generación.

Futuro de Cosmovitral

Construcción del Nuevo Parque Lineal, Complemento y Extensión Botánica del Cosmovitral.

En 1978, el ayuntamiento de Toluca consideró en su Plan de Desarrollo Municipal, una serie de proyectos para la remodelación de la ciudad.

Por lo que este año no sólo marcó el comienzo de la restauración y rehabilitación exterior del edificio utilizado como Mercado Regional.

También, es el año en el que se inicia el desarrollo del Jardín Botánico, el mural-vitral de la obra “Cosmovitral y de la construcción de la Plaza “Ángel María Garibay Kintana”, como complemento del anterior, entre muchos otros proyectos más.

Luego de 42 años, en el pasado 10 de febrero de 2020 se inició la labor de demolición de los aproximadamente 24,000 m2 de estructura de concreto correspondientes a la Plaza “Ángel María Garibay Kintana”, la cual se encuentra dividida en dos niveles:

El primero, una plancha de concreto utilizada como explanada y el segundo, un estacionamiento subterráneo al servicio de los trabajadores de la capital del estado.

Esta plaza está ubicada frente a la Fachada Principal del Edificio del Cosmovitral, en el lado poniente del inmueble, y tiene como destino ser transformada en el proyecto “Parque del Centro Histórico de Toluca”, con el objetivo de renovar el primer cuadro de la capital para el 2022, año en el que se cumplirá el 500º aniversario de la fundación de Toluca como ciudad.

Cosmovitral Antepasado Arquitectónico
Maqueta del Nuevo Proyecto del «Nuevo Parque del Centro Histórico de Toluca» / © edición Carmen Vazquez – 2020

Parque urbano sustentable

Complemento del Jardín Botánico del Cosmovitral.

Al ser el proyecto más grande en los últimos años, el objetivo principal de su ejecución es desarrollar un Parque Urbano Sustentable abierto al público.

Por lo que su desarrollo es un paso más en la continuidad de la intención de convertir a Toluca en una Ciudad ecológicamente responsable.

Esta obra, a cargo de la Secretaría de Obra Pública, dispondrá de un planetario de última tecnología y un parque lineal integrado de andadores, espacios para exposiciones culturales, área comercial, un sistema de aprovechamiento de agua pluvial, fuentes interactivas y alrededor de 14,000 m2 de espacios verdes, en complementación de la exposición botánica del interior del Cosmovitral.

Cosmovitral Antepasado Arquitectónico
Fachada Posterior del Cosmovitral sobre la Calle Benito Juárez / © edición Carmen Vazquez – 2020

Descarga la ficha técnica del inmueble

Galería fotográfica del exterior de Cosmovitral / © edición de Carmen Vazquez – 2020.

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